La economía mundial continúa en débil situación. Sin embargo factores como la mejora del mercado inmobiliario en EE.UU, las políticas fiscales y monetarias en China y la lenta recuperación en Europa hacen pensar en un futuro de crecimiento para el 2014. Se estima que se mantengan políticas las monetaria conservadoras en las principales economías hasta el 2015, proporcionando estímulos para el crecimiento, pero con bajas tasas de interés reduciendo rendimientos de las inversiones de aseguradoras. La inflación y los salarios se mantendrá estables ya la desempleo disminuirá gradualmente.

El mercado de seguros de América Latina registrará un crecimiento continuo en la actualidad. Más aún, los efectos de la globalización continúan en la región, como lo demuestra la expansión del negocio y aumento en las fusiones y adquisiciones, requiriendo ambas una mayor capacidad global de seguros y modelos de riesgo. Las previsiones para las tasas de crecimiento económico real medio de un solo dígito en la región contrasta con las condiciones previstas en otras partes del mundo. Además de la expansión económica, existen oportunidades para las aseguradoras para mejorar crónicamente bajas tasas de penetración de mercado tocando la creciente clase media y los mercados de consumo.

El importe de las primas de seguros en América Latina creció un 9,6 % real en 2011, tasa superior a la del año anterior, y el mayor porcentaje en relación al PIB se registró en Puerto Rico, seguido de lejos por Chile y Venezuela, aunque es Brasil el que absorbe el 43 % del mercado.
Así figura en un informe sobre “El mercado asegurador latinoamericano” difundido en Santiago de Chile por la FUNDACIÓN MAPFRE, que indica además que el gasto medio per cápita en seguros en la región pasó de 188 euros en 2010 a 213 euros en 2011 (un alza del 13,2 %).
Esas cifras están lejos aún de los 2.730 euros por habitante de Estados Unidos y los 1.349 euros de Europa – 1.200 España -.
Todo ello, unido a la fuerte vocación de AREA XXI con LATINOAMÉRICA nos lleva a DESTACAR LAS OPORTUNIDADES QUE SE DAN PARA LOS ACTUARIOS ESPAÑOLES EN LA REGIÓN, considerando el perfil del ACTUARIO ESPAÑOL COMO “EL QUE SABE UN POCO DE TODO” QUE, EN ECONOMÍAS CON DESARROLLO DE LA CLASE MEDIA – EN PERSONAS Y EMPRESAS – QUIZÁ COBRE UN PAPEL MÁS RELEVANTE QUE EL DE UN ESPECIALISTA